Mauricio Limón

Performing White Skin

Performing White Skin 

The project Performing White Skin presents a series of thirty-five polychrome wooden masks, whose aesthetic is inspired by the satire and syncretism of identity characteristic of Mexican carnivals. Furthermore, the artistic research converges with visual expressions from West Africa, such as those of the Vuvi, Sogo, Fang, and Dogon peoples, allowing for the tracing of a critical genealogy of their masks and ritual artifacts. The corpus examines the trajectory of these objects from their historical extraction in the colonial context to their insertion into contemporary dynamics of acquisition, reproduction, circulation, and commodification, thereby engaging with current debates on decolonial epistemologies and cultural heritage restitution policies.

This theoretical-practical approach problematizes postcolonial hegemony through the juxtaposition of divergent ideologies, ceremonial practices, and historical narratives of cultural dislocation. The work’s parodic dimension is rooted in the tradition of nineteenth-century satirical representation, emulating Honoré Daumier’s terracotta busts (Célébrités du Juste Milieu) that scorned the financial and political elites of the July Monarchy. Parallel to this, the project establishes an intertextual correspondence with the aesthetic and conceptual universe of Ubu Roi, specifically through Jean-Christophe Avery’s 1965 film adaptation of Alfred Jarry’s play.

In Performing White Skin, the masks operate in an amphibious manner: they possess ontological value as sculptural pieces and, simultaneously, function as activating devices within lithography, performance, and video installation. Through these mediums, the work addresses contemporary sociopolitical tensions such as the axiology of the art object, the sociocultural agency of the diaspora, and its decolonial claims. This transmedia practice—which moves between sculpture, printmaking, and performance—deconstructs the structures of power distribution and the intersection of art within the social fabric; it thus establishes a dialectical space that transcends mere aesthetic contemplation to reflect on the complexities of the globalized cultural landscape.

*Masks size: 14.9 x 9 x 6 in. (Approx.)

 

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El proyecto Performing White Skin articula una serie de treinta y cinco máscaras policromadas talladas en madera, cuya propuesta estética abreva de la sátira y el sincretismo identitario característicos de los carnavales mexicanos. Asimismo, la investigación plástica converge con las manifestaciones visuales de áfrica occidental como los pueblos vuvi, sogo, fang y dogon, lo que permite trazar una genealogía crítica de sus máscaras y artefactos rituales. El corpus examina la trayectoria de dichos objetos desde su extracción histórica en el contexto colonial hasta su inserción en las dinámicas contemporáneas de adquisición, reproducción, circulación y mercantilización, inscribiéndose así en los debates actuales sobre las epistemologías decoloniales y las políticas de restitución del patrimonio cultural.

Este enfoque teórico-práctico problematiza la hegemonía poscolonial mediante la yuxtaposición de ideologías divergentes, praxis ceremoniales y narrativas históricas de dislocación cultural. La dimensión paródica de la obra se inscribe en la tradición de la representación satírica decimonónica, emulando los bustos en terracota de Honoré Daumier (Célébrités du Juste Milieu) que fustigaban a las élites financieras y políticas de la Monarquía de Julio. Paralelamente, el proyecto establece una correspondencia intertextual con el universo estético y conceptual de Ubu Roi, específicamente a través de la adaptación cinematográfica que Jean-Christophe Avery realizara sobre la obra de Alfred Jarry en 1965.

En Performing White Skin, las máscaras operan de manera anfibia: poseen un valor ontológico como piezas escultóricas y, simultáneamente, fungen como dispositivos activadores dentro de la litografía, la performance y la instalación de video. A través de estos soportes, la obra aborda tensiones sociopolíticas contemporáneas tales como la axiología del objeto artístico, la agencia sociocultural de la diáspora y sus reivindicaciones decoloniales. Esta praxis transmedial —que transita entre la escultura, la gráfica y el performance— deconstruye las estructuras de distribución del poder y la intersección del arte en el tejido social; instaura, de este modo, un espacio dialéctico que desborda la mera contemplación estética para reflexionar sobre las complejidades del paisaje cultural globalizado.