Mauricio Limón

Disjointed gestures

From the series «Performing White Skin»

1st image: Xilography on cotton paper, 220 x 125 cm. 2021

image 4 to image 7: Xilography on cotton paper, 94 x 70.5 cm. 2021

 

As a sculptural-graphic counterpoint to the physical masks, the woodcut series Disjointed Gestures enacts a radical disarticulation of the Performing White Skin corpus—dismantling the integrated facial architecture into floating, autonomous color planes that drift across the paper like scattered lithographic matrices. In these prints, the three-dimensional relief of the carved wooden faces is translated back into the two-dimensional vocabulary of the woodblock, yet the anatomical unity is deliberately fractured: a teal cheekbone floats separate from a pink eyelid, a yellow jawbone drifts away from the red mouth, and the architectural logic of the mask collapses into a field of dispersed graphic organs. Where the masks assert a cohesive, volumetric presence, these woodcuts reveal the underlying assembly—the disjointed gestures of form, color, and line that constitute identity as a constructed, rather than natural, phenomenon.

The texture of the wood grain remains visible through the ink, anchoring the prints in the same material lineage as the masks, but the composition actively refuses synthesis, instead presenting identity as a centrifugal explosion of graphic fragments. This series does not simply depict the masks; it performs their structural deconstruction, offering a visual lexicon of the project’s decolonial critique: race, history, and the face itself as an assemblage of disarticulated parts, forever in motion, never fully reassembled.

—–

Como contrapunto escultórico-gráfico a las máscaras físicas, la serie de xilografías Disjointed Gestures lleva a cabo una desarticulación radical del corpus Performing White Skin, desmantelando la arquitectura facial integrada en planos de color flotantes y autónomos que se desplazan por el papel como matrices litográficas dispersas. En estos grabados, el relieve tridimensional de los rostros tallados en madera se traduce de nuevo al vocabulario bidimensional del bloque de madera, pero la unidad anatómica se fractura deliberadamente: un pómulo verde azulado flota separado de un párpado rosado, una mandíbula amarilla se aleja de la boca roja, y la lógica arquitectónica de la máscara se derrumba en un campo de órganos gráficos dispersos. Mientras que las máscaras afirman una presencia cohesiva y volumétrica, estos grabados en madera revelan el ensamblaje subyacente: los gestos inconexos de forma, color y línea que constituyen la identidad como un fenómeno construido, más que natural.

La textura de la veta de la madera permanece visible a través de la tinta, anclando los grabados en el mismo linaje material que las máscaras, pero la composición rechaza activamente la síntesis, presentando en cambio la identidad como una explosión centrífuga de fragmentos gráficos. Esta serie no se limita a representar las máscaras; lleva a cabo su deconstrucción estructural, ofreciendo un léxico visual de la crítica descolonial del proyecto: la raza, la historia y el rostro mismo como un ensamblaje de partes desarticuladas, siempre en movimiento, nunca completamente reensambladas.